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Purín de ORTIGAS

Mayo 2013

Hoy en la horta de Artes hacemos una mención especial al apurín de ortiga o lo que nosotros denominamos como elixir de la tierra: insecticida ecológico y abono orgánico, un auténtico 2 e 1.
Con anterioridad ya os hablamos de las propiedades de las ortigas y de su uso en la cocina, pero hoy os traemos otra de sus virtudes como aliada contra algunas plagas en nuestra huerta.

¿Qué es, cómo se prepara y cómo se usa el purín de ortiga?
Podemos decir que el purín de ortiga es un insecticida natural, estimulador del crecimiento de las plantas e importante fertilizante ecológico, combatiente de enfermedades y repelente de insectos y plagas.

El purín de ortiga por su alta concentración de hierro, vitamina A y C y oligoelementos que favorecen la actividad de las bacterias que fijan el nitrógeno, ayuda en la fermentación y en el proceso de transformación del compost.
Aumenta la clorofila de las plantas ya que mejora su función fotosintética, ayuda a combatir el pulgón y la araña roja en frutales y verduras y estimula a las plantas para que enraícen más rápidamente en su proceso de crecimiento.

Para realizar este preparado mágico, tan solo necesitamos 2 cosas: ortigas y agua.
Así es como nosotros lo preparamos.
- Recogemos un kilo de ortigas frescas antes de la floración, con guantes, y cortando los tallos sin arrancar la raíz para no dañar la planta y que esta siga creciendo.
- Llenamos un cubo de plástico con 10 litros de agua de lluvia, y vamos troceando con unas tijeras las ortigas en su interior.
- Con todas ellas troceadas, hacemos presión con la mano, para que las cubra bien el agua y estas se vayan al fondo. Tapamos nuestro cubo y llevamos a un lugar seco para comenzar el proceso de fermentación. El motivo de tapar nuestro purín es para evitar que se nos llene de moscas y estas nos estropeen el proceso, a la vez que controlamos un poco el mal olor que este desprende.
- Se deja macerar durante unos días (el número dependerá del tiempo que haga), revolviendo todos los días con ayuda de una palo, y hasta que nuestro líquido deje de tener espuma.
Nosotros este año hemos tenido nuestro purín 21 días pero, este tiempo es muy variable según la estación del año y el lugar en el que te encuentres.

- Pasado el tiempo, con una red fina colamos el líquido para evitar que nos queden restos de hojas, y envasamos en botellas para su posterior uso. Estas botellas las guardamos bien cerradas en un lugar oscuro y fresco.


Ortigas cultivadas en la huerta.
Con unas tijeras y guantes cortamos tallos y hojas, dejándo las raices.
Preparamos un kilo de ortigas frescas por cada 20 litros de agua de lluvia.
Llenamos un cubo de plástico con el agua y vamos troceando las ortigas en su interior.
Después llevamos a un sitio seco y tapamos.
Nuestros purín con tres días de fermentación y después de 21 días ya listo.
Con una rez fina colamos el purín para evitar que nos queden restos de hojas o tallos.
Embotellamos para tener preparado cuando necesitemos usarlo.
Preparamos con proporción: 1 de purín con 9 de agua y sulfatamos nuestras plantas....
... y nuestros frutales según vamos viendo las necesidades y problemas en la huerta.
Una vez listo el purín, nosotros lo aplicamos siempre en la misma proporción: 1 parte de purín por 9 de agua, al atardecer y pulverizado sobre las hojas o directamente en la tierra. 
Según sea su uso, como insecticida o como abono, nosotros no variamos la cantidad de la mezcla sino la cantidad que pulverizamos y la frecuencia en el tiempo, siempre adaptándonos a las necesidades que nos va demandando la huerta.

ORTIGA

Abril 2013

La ortiga es una planta silvestre perenne de la que casi nadie guarda buenos recuerdos después de conocer el agudo escozor que provocan sus pelos urticantes en contacto con la piel.
Por su mala fama esta planta con el paso del tiempo se ha convertido para la mayoría de nosotros en una gran desconocida, llegando a suprimirse de la dieta pese a poseer grandes e importantes propiedades para nuestro organismo.

Es muy fácil que nos la encontremos en cualquiera de nuestras salidas al campo creciendo de manera silvestre, pero últimamente y cada vez más comenzamos a verla en las huertas cultivada con el resto de las plantas. 

En general (aunque depende de la variedad) las ortigas jóvenes son menos irritantes que las adultas siendo muy importante siempre la manera de tocarlas. Sus hojas (por la parte exterior) y los tallos están cubiertos de finísimos pelos urticantes, cuya punta es muy frágil y están diseñados para partirse en ángulo al más mínimo roce y con ello clavarse en la piel.  Si arrancamos una ortiga y la sacudimos con energía estos pelos se rompen y acto seguido se vuelve inofensiva. Es por ello que si nos rozamos suavemente con ellas sentiremos un fuerte escozor, pero si  las agarramos con fuerza no sentiremos prácticamente nada.

La ortiga es una planta rica en minerales, con gran cantidad de hierro, calcio, magnesio y vitaminas del grupo B.
Podemos comerla fresca como muchas otras verduras de la huerta (su sabor es muy similar al de la espinaca) siendo una gran aliada para el buen funcionamiento del sistema circulatorio, riñones y pulmones. Es diurética y depurativa de la sangre, ayuda a restablecer el ánimo en momentos bajos y provoca un efecto relajante en estados de nerviosismo.

"La verdad es como una ortiga:
si la rozas, te pincha; pero si con fuerza la coges no notas ni el roce"

Ortigas silvestres

Planta de la ortiga entera; hojas, tallo y raíces.
Cortando hojas tiernas de ortiga para elaborar las recetas de esta semana.
¡No olvidéis llevar siempre guantes y tijeras!
Hojas de ortiga para cocinar.
Si os animáis a probar esta planta "desconocida para muchos" es importante que cuando vayáis a recolectarla no os olvidéis de llevar unos buenos guantes, unas tijeras y una bolsa o cesto para guardarlas.
Nosotros cuando recogemos ortigas para cocinar tan solo traemos las hojas de la parte superior de las plantas más jóvenes, por ser más tiernas y de mejor sabor, desechando los tallos que ya no cortamos a la planta.
Si vamos a hacer infusión cortamos el tallo entero con sus 4 últimas filas de hojas y para preparados de la piel o el pelo cogemos las raíces y parte inferior del tallo.
Es importante a la hora de recogerlas, saber cómo las vamos a utilizar y así solo traer la parte de la planta que nos interesa sin dañar el resto.

Animaros a conocer y probar esta planta tan "especial", nosotros en próximas entradas os iremos contando de que maneras la utilizamos y ricas recetas para realizar con ellas.


"Desde muy chica, la ortiga... pica"